viernes, 26 de agosto de 2016

Manbang: La imitación Norcoreana de Netflix

Corea del Norte no es el país más transparente del mundo, más irónicamente si se ha destacado por hacer el esfuerzo de proporcionar equivalentes de plataformas online a sus ciudadanos, no siempre con los resultados esperados, y en muchas ocasiones es evidente la imitación de redes sociales como Facebook. Hace unos días, Norcorea acaba de lanzar un nuevo servicio de peliculas online y contenido streaming, llamado, Manbang, el cual desea suplir a Netflix.


A modo de broma, Netflix cambio su descripción en Twitter como “Imitación de Manbang”. El servicio de Streaming norcoreano, como es de esperar, tiene un catálogo bastante reducido, en el cual, los norcoreanos pueden ver programas y series de producciones estatales, así como películas de propaganda que también entraran en la modalidad pago por evento.

Portavoces norcoreanos afirmaron que con este servicio “Los norcoreanos podrán ver a Corea del norte avanzando día a día” “Los niños aman Manbang. Aquellos contenidos que leían en libros ahora los pueden ver en la plataforma de streaming”.


Corea del Norte es uno de los países que más censura el contenido y acceso a la información en línea. Una intranet llamada “Kwanmyong” es lo más cercano al internet real que tienen los ciudadanos. Oficiales del gobierno pueden usar la red, aunque constantemente vigilados. Solo unos cuantos puede decirse usan la red sin restricciones como cualquier usuario común de otro lugar del mundo.

viernes, 19 de agosto de 2016

Windows Phone sigue empeorando sus números

La primera gran noticia que llego con Satya Nadella luego de ser nombrado CEO de Microsoft en 2013, en substitución de Steve Ballmer, fue la compra de la unidad de negocio de telefonía móvil de Nokia, al lado de todas y cada una de las patentes relacionadas con el misma de la compañía finesas. Por aquellos entonces Windows Phone tenía, más o menos, un 4 por ciento  de cuota de mercado, y Nokia por su lado pagaba (poco a poco más costoso) el no haber sabido amoldarse al signo de los tiempos. Y quien afirma signo de los tiempos, desea decir Android. La apuesta era ambiciosa, y la meta parecía imposible, pasar del 4 por ciento  al 15 por ciento  de cuota de mercado en 2018.


El día de hoy es imposible conocer si, de haber tomado otras decisiones, Microsoft podría haber conseguido dicha meta, mas lo que queda claro es que, hoy, ya solo puede aspirar a las pocas migas del un pastel que se reparten Google y Apple con Android y también iOS respectivamente. El inconveniente es que cada vez existen menos migas, y Windows Phone amenaza con fallecer de inanición. Gartner ha publicado el día de hoy su informe de ventas de móviles inteligentes en el planeta a lo largo del segundo trimestre de 2016, y tal como resalta Computerworld, los números del sistema operativo de Microsoft para móviles y tablets no son malos, no, son desastrosos.

En este periodo, conforme la asesora, se vendieron 1 971 000 móviles con este sistema operativo, lo que representa una cuota de mercado del 0,6 por ciento . Ahora recordemos que los datos de hace un año ya eran malos: 8 198 200 smartphones vendidos y un 2,5 por ciento  de cuota de mercado en el Q2 de 2015. O sea, las ventas han bajado más de un 75 por ciento  y su cuota de mercado se ha contraído hasta poco más de la quinta una parte de la que tenía hace un año. Ah, y un detalle más, los datos de Gartner se refieren a dispositivos pertrechados con Windows Phone, no solo a los modelos de Microsoft. Conforme los datos remitidos por el fabricante a la SEC estadounidense, se vendieron más o menos 1,2 millones de dispositivos Lumia en este trimestre.

Durante 2014, daba la sensación de que las cosas iban bien para Microsoft y para Windows Phone. Solo el cuarto trimestre del año ancestro, las ventas de terminales Lumia superaron los 10 millones de unidades, que es más de la suma de los 4 últimos trimestres. ¿Qué ha pasado desde ese momento? Probablemente esté relacionado con que la evolución del sistema operativo de Microsoft no ha sido capaz de sostener el ritmo de Android y también iOS. Por otro lado, los de Redmond no han terminado de ganarse a los desarrolladores de aplicaciones. Absolutamente nadie discute que las primordiales aplicaciones del mercado están libres en esta plataforma (que es ya más de lo que puede decir, por poner un ejemplo, Blackberry, que sin embargo ha sido más inteligente al desamparar su sistema operativo y “saltar” a Android), mas la percepción colectiva se resume en “No hay prácticamente aplicaciones”.

Por otro lado, su interfaz de usuario no ha terminado de encajar entre los usuarios (precisamente igual que con Windows 8), si bien acá personalmente debo romper una lanza en favor de Modern UI. Es formidablemente disruptiva, indudablemente, y debiese haber contado desde el comienzo con una “cara B” más usual, mas absolutamente nadie me va a sacar de la cabeza que la curva de aprendizaje (para usuarios que parten de cero) es considerablemente más plana y fácil con la Interfaz de Windows y Windows Phone y con cualquier sistema operativo basado en escritorio y también iconos (y dobles clics y demás). Si algo le reprocho a Microsoft a este respecto es no haber dado aún más vida a los tiles y, lo que habría sido realmente revolucionario, buscar la unificación del escritorio entre en PC de sobremesa o bien portátil del usuario y su móvil.

Fuere como fuere, hace un año Microsoft afirmó que no se rendía, mas la verdad es que ya no se aguardan más lanzamientos de dispositivos Lumia, y la apuesta de otros fabricantes por Windows Phone está en cuarto menguante. Últimamente Whatsapp ha publicado una actualización de su aplicación para este sistema operativo, poco tras anunciar que se despedía de otras plataformas (y de versiones viejas de Android y también iOS). Esta es una señal de que el sistema aún respira, mas tanto su situación actual como la evolución que ha tenido en el mercado a lo largo de los últimos años nos fuerza a proponernos una sola pregunta: ¿hasta cuando?

viernes, 12 de agosto de 2016

Adidas abrirá en EEUU una fabrica de calzado operada por robots

Adidas anunció que tiene pensado abrir una nueva “Speedfactory” en USA a fines del 2017, y constará de setenta y cuatro mil pies cuadrados donde las máquinas van a ser capaces de generar cincuenta mil pares de zapatos por año.


La fabricante alemana de ropa y calzado tiene como propósito llevar sus productos de forma más veloz a los clientes del servicio, para lo que precisan factorías operadas con robots.

“Podríamos crear potencialmente un zapato que se adapte totalmente a la manera y tamaño preciso del pie del consumidor, conjuntado con la estética que desee,” afirmó un representante de la compañía, quien asegura que la factoría dejará una personalización sin precedentes.

La idea de trabajar en la fabricación de calzado solo con robots se debe a que desean regresar a la línea de producir productos adaptados, aparte de generar a gran escala.

Las instalaciones se ubicaran en la ciudad de Atlanta, Georgia, con lo que Adidas va a dejar de depender menos de sus industrias en Asia, donde ya tienen una ‘Speedfactory’ en Alemania.

jueves, 11 de agosto de 2016

Infectan a hackers estafadores que se hacían pasar por técnicos de Microsoft

Día a día nos llegan noticias sobre nuevas estafas en las que se procura mentir a los usuarios para hurtar sus cuentas de redes sociales, o bien números de tarjeta de crédito con la meta de substraer la mayor cantidad de dinero posible. En esta clase de estafas existe el conocido ransomware, un género de programa que se hace con el control del dispositivo perjudicado que acostumbra a solicitar un pago para su desbloqueo.


Entre esta práctica hay conjuntos que se hacen pasar por técnicos de empresas conocidas para procurar dan un tanto más de verosimilitud a la estafa. No obstante, la gente que conoce estas actividades a veces se las arregla para finiquitar engañando a los propios estafadores, dándoles una lección con su medicina.

Es lo que hizo Ivan Kwiatkowski a un conjunto que se hacían pasar por agentes del Servicio Técnico de Microsoft. Contactó con ellos por vez primera cuando sus progenitores le afirmaron que "un virus" había inficionado su equipo, llevándoles a una pantalla en la que habían alarmas sonoras, por JavaScript, y fallos de todo género.

En su weblog Kwiatkowski explica de qué manera charló con 2 personas diferentes, mas ya antes de efectuar el primer contacto preparó una trampa. Para esto creó una máquina virtual con Windows XP con la idea de hacerse pasar por un hombre de negocios que movía grandes cantidades de dinero y que se había visto perjudicado por este ransomware llamado Zeus.

En la primera charla charló con "Patricia", quien le hizo descargar un programa para aparentemente charlar con el servicio técnico, y que estaba firmado digitalmente. Tras hacerle efectuar comprobaciones inútiles, la estafadora le sugirió que adquiriera un software anti-troyanos, mas cuando le preguntó si debía adquirirlo mediante la página web oficial de Microsoft sencillamente respondió que sí, en tanto que otra contestación habría resultado extraña.

En una segunda charla le atendió una persona llamada "Dileep Singh Shekhawat", quien parecía tener más experiencia que Patricia, y de forma directa le ofreció adquirir un bulto de protección por trescientos treinta y tres dólares estadounidenses. Ivan accedió y comenzó a darle un número de tarjeta falso, que como es lógico no funcionó en ningún instante, mas lo mandó diez veces poniendo inquieto al estafador.

Al final, a Ivan se le ocurrió la idea de coger otro ransomware llamado Locky de entre múltiples de sus e mails no deseados, lo escondió en una imagen, y se lo mandó a Dileep diciendo que había tomado una fotografía de su tarjeta de crédito, a fin de que tomase de manera directa los datos desde ahí.

Prácticamente al momento le respondió que había intentado abrir la imagen mas nada pasó, y también Ivan le sostuvo ocupado mientras que el ransomware estaba actuando. Lo último que supo es que Dileep le afirmó que contactara con su banco para reparar los inconvenientes con la tarjeta, y que ya le volvería a llamar la semana siguiente.