jueves, 7 de febrero de 2019

¿Podría la industria del cine dejar de existir como lo conocemos?


La industria del cine no está pasando por su mejor momento, si bien no vamos a ser dramáticos, no vamos a obviar que la industria del streaming online está evolucionando a pasos agigantados mientras que la industria cinematográfica aún sigue luchando con los demonios de la piratería que están hoy y estaban también hace 15 años. Todo esto puede no representar la desaparición de la industria, pero es evidente que el modelo de negocio parece estar cambiando, más concretamente pasando a seguir un patrón como el la música, en donde servicios solo la idea de servicios como Spotify hubiera sido una herejía en cualquier oficina de Sony Music en los 90s. Aquí analizaremos un poco sobre cómo podría evolucionar la industria del cine en los próximos años y las razones de estas hipótesis.


Comodidad: en esta era digital el tiempo vale oro, tanto que un anuncio obligatorio de 20 segundos en YouTube es capaz de irritar a muchos usuarios, esto lo sabe YouTube que implemento ya una suscripción paga para retirar la publicidad y acceder a contenido exclusivo, aunque estamos seguros que muchos lo harían solo por ahorrarse esa publicidad que de tanto oírla nos molesta muchas veces de sobremanera.

Y ¿Qué tiene que ver eso con el cine? Pues bien, puede que no tarde mucho tiempo en que el perfil habitual de cine se convierta en alguien al que pedirle que se tome el tiempo de ir a una sala de cine le resulte molesto, tanto como el ejemplo de YouTube, pero más que desaparecer el negocio, simplemente el nicho podría cambiar en dar al usuario la comodidad de disfrutar del contenido en estreno en casa.

Estrenos duales: está relacionado con el anterior punto, pero es algo más enfocado en la calidad de audio e imagen. Primeramente, como hemos dicho, la comodidad del usuario es un capricho a lo que la industria del cine tendría que ceder si el consumidor evolucionara hacia un cinéfilo más hogareño, y es que una de las cosas que hace tan atractivas a las películas online es la comodidad, nada como llegar a casa, quitarse los zapatos y tirarse frente al televisor para ver una buena película.

Este perfil de cinéfilo está lejos de ser raro, y aunque si bien estamos completamente seguros que una película en el cine contara siempre con mucho mejor calidad que cualquier sistema audiovisual que puedas instalarte en casa (a menos que seas tan rico como para comprarte tu propio cine), es también cierto que a pocos les interesa una enorme pantalla y sonido ultra definido de una sala de cine cuando el film en cuestión es una película con pocos efectos especiales.

Por su puesto, películas del estilo y producción de Avatar sí podrían hacernos tener que tomar una difícil decisión entre calidad y comodidad, más salvo aquellos films que mejoran notablemente en una sala de cine, no nos es extraño imaginar a la gente eligiendo disfrutar del estreno en casa en lugar de en el cine, lo cual requeriría de un estreno dual en muchos casos.

Adiós inversiones millonarias: crear y compartir contenido creado independientemente por medios streaming en la red es algo relativamente sencillo. Así mismo en pocos años las herramientas de edición de video nos permitirán hacer efectos especiales que rivalizaran con los efectos de cine profesionales aplicados en la industria actual.

Si lo anterior tiene algo de cierto, no sería raro ver a directores salidos de la nada volverse famosos de la noche a la mañana por una producción indie que ganase una cantidad de público en la red y sin tener que hacer inversiones millonarias. Si esto se cumple, las compañías de cine tendrán también que apretarse el cinturón si quieren mantener el ritmo de salida de nuevos contenidos.

Por supuesto todo lo anterior son posibles vías de desarrollo de la industria del cine en el futuro, tal vez erróneas, pero no nos sorprendería que una o dos cosas de lo mencionado se volviesen realidad.

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