martes, 12 de junio de 2018

Razones para pedir y para no pedir un minicredito


Una de las ventajas de los créditos, más concretamente los préstamos, es que nos permiten aprovechar un ejemplo de apalancamiento, es decir, obtener los beneficios de algo mucho más rápido y que, de otra forma, sería más costoso y menos eficiente conseguir. Me explico, si tú haces cuentas en las ganancias que podría proporcionar un negocio, rápidamente te darás cuenta que un préstamo no es una perdida por los intereses, es una perdida por que en caso de que no se solicite, el rendimiento del capital actual tardara mucho en crecer, con lo que además de dinero se pierden años de utilidades. Lo anterior no quiere decir que un préstamo sea la mejor opción siempre, y hablando de los minicreditos, que es una forma de préstamo que se está extendiendo rápidamente, aquí te hablaremos un poco de cuando sí y cuando no deberías solicitar uno de estos préstamos.

¿Qué son los minicreditos?

Los minicreditos, como su nombre lo dice, se refieren al préstamo de una pequeña cantidad de dinero y, aunque varía de banco en banco, se caracteriza por tener una mayor tasa de interés otros tipos de préstamos. Así mismo, se trata de una línea de crédito muchos más accesibles y con mucho menos requisitos para ser otorgada.
     
La ventaja de este tipo de préstamo, además de que en muchas ocasiones se encuentran bajo la modalidad de minicreditos sin nomina al instante, lo que quiere decir que si eres un trabajador que labora por su cuenta, como un taxista, un fontanero, electricista, etc., esta opción es para ti. Además, otra ventaja es que al ser una relativa pequeña cantidad, se hace relativamente cómodo el pago de la misma, esto pese a tener intereses superiores.
Los intereses superiores de este tipo de préstamo, son debido a su fácil acceso, que aumenta el riesgo de impago. Más, la tasa de interés depende claro, de cada banco y, por supuesto, en muchos casos puede ser condicionada por tu historial crediticio.

Cuando pedir un minicredito

Emergencias: Son una excelente opción para quien necesita obtener algo de dinero rápido y sin demasiadas complicaciones, por ejemplo, en aquellas situaciones en que necesitamos reparar el coche, reparar alguna fuga de agua o falla eléctrica en el hogar, o cualquier situación que consideremos necesita atención inmediata.

Falta de requisitos: como ya mencionamos, se trata de créditos sin nomina, con lo que resulta ideal para trabajadores que laboran por su cuenta y no pertenecen a ninguna empresa.

Entendimiento de las tasas de interés: es fundamental que entiendas las tasas de interés. La mayoría de este tipo de préstamos cobran primero los intereses y al final el capital, pero depende de cada banco.

No es lo mismo créditos rápidos con asnef, que con otros bancos, aunque la tasa de interés sea la misma, la forma del flujo de amortización es distinta, aunque normalmente es sencilla de entender y, para quienes son jóvenes, basta con leer el contrato y hacer una pequeña búsqueda en la red para entender la formula en que se está calculando el préstamo en cuestión, o bien, en última instancia, preguntar de manera directa y pidiendo respuestas claras al agente de crédito, sobre evolución de cuotas, capital, que pasa en caso de impago, y más.

Cuando no pedir un minicredito

Cuando no sea una emergencia: recuerda que un minicredito es una excelente forma de hacer frente a algún imprevisto, no pidas un préstamo para una compra compulsiva. Una oferta de algo, no es una emergencia.

Cuando el agente no responda tus preguntas: muchos bancos cobran cuotas excesivamente abusivas, y si bien esto está mal, lo cierto es que lo que los ampara es que quien solicita el préstamo no suele preocuparse por hacer demasiadas preguntas. Se inteligente, y pregunta todo lo que necesites, si es posible, anótalo desde casa, y si necesitas tiempo, vuelve otro día. Aunque se trate de una emergencia, siempre puedes acudir a otro banco.

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